Compartir

Que la medicina y la ciencia han avanzado muchísimo en los últimos años,es cierto, pero hay ocasiones y ciertas historias que se salen de toda lógica y nos dejan a todos perplejos. No se puede negar que existen momentos que se escapan de nuestro control y que no tienen explicación racional.

Muchas veces las corazonadas son muy fuertes y debemos fiarnos de ellas a pesar de los diagnósticos médicos, estas personas son la fiel prueba de que esto les decimos es cierto. Ella es Lyndee Brown Pellettiere-Swapp una joven madre de 45 años de Phoenix, en Estados Unidos.

La mujer que despertó del coma

Lyndee fue encontrada inconsciente por razones desconocidas mientras estaba tranquila en su casa, su hijo la encontró e inmediatamente fue trasladada a la emergencia de un hospital en la ciudad. Ella se encontraba en un coma profundo y no tenía reacción a ningún estímulo.

Los doctores la sometieron a un sin número de pruebas durante 12 largos y angustiosos días esperando algún tipo de reacción todas sin éxito. Su cerebro parecía no funcionar pero ella cuenta que recuerda y sentía todo eso que le hacían pero que no podía reaccionar.

Su familia decidió desconectarla por consejo médico, todos sus familiares se fueron despidiendo de Lyndee uno a uno, hasta el último que fue su marido, este le dijo por última vez “lucha cariño, este era el momento de despertar”.

En eso momento Lyndee dice que hizo todo por despertar y hablar, hasta que finalmente lo logró y todos pudieron escucharla claramente, Cuenta su familia que  Lyndee gritó ¡Soy una luchadora!

A pesar de los pronósticos de los médicos la mujer logró despertar de su coma y ahora comparte su vivencia con todos nosotros. Ella asegura que las persona que están en estado de coma pueden oírnos, solo debemos intentar hablarles y ayudarlos a despertar.

Si te encuentras en una situación similar a la de esta historia intenta lo que Lyndee comenta, además comparte con tus amigos para que todos sepan los milagros que pueden ocurrir en la vida y que se separan de toda ciencia.